
El clima y suelo de Fompedraza: La clave de nuestros vinos únicos
Un clima extremo que moldea nuestros vinos
El clima deFompedraza, en la Ribera del Duero, es mediterráneo-continentalizado, caracterizado por inviernos duros y veranos cálidos, con cambios térmicos de hasta 30°C entre el día y la noche. Esta oscilación favorece una maduración fenólica fresca y pausada, esencial para lograr vinos equilibrados y de gran calidad.
La pluviometría anual oscila entre 400 y 500 mm, lo que equivale a 75-90 días de lluvia al año. Esta cantidad de agua es ideal para el ciclo vegetativo de la vid, evitando el estrés hídrico y favoreciendo una maduración óptima.
Además, la altitud de 903 metros sobre el nivel del mar aporta a nuestros vinos una personalidad única, marcada por la frescura, la intensidad aromática y una excelente capacidad de envejecimiento.
Nuestros viñedos se asientan sobre dos tipos de suelos que aportan complejidad y equilibrio a los vinos:
Suelos calizos:
Adelantan la maduración, conservan el agua y la humedad, favoreciendo la estructura del vino.
Suelos arcillo-arenosos:
Aportan finura y longevidad, retrasando la maduración y realzando los aromas primarios.
Este equilibrio entre suelo y clima es clave para obtener vinos con cuerpo, estructura y un perfil aromático excepcional.

Sostenibilidad:
El uso del ozono en nuestros viñedos
En nuestra bodega hemos apostado por la reducción de la carga fitosanitaria al mínimo, utilizando ozono en todos nuestros tratamientos. Gracias a esta práctica sostenible, conseguimos:
Uvas más pequeñas y con menor pulpa, lo que favorece vinos más estructurados, con mayor color y concentración aromática.
Vinos más glicéricos y tánicos, aportando volumen y complejidad en boca.
Mayor equilibrio entre frescura y potencia, ideal para vinos de guarda.
El ciclo lunar y el cuidado de la vid
En nuestra bodega seguimos los ciclos lunares para garantizar la mejor calidad en cada fase del viñedo.
La poda
Se realiza en la primera luna llena de primavera (Semana Santa), cuando la savia recorre la cepa y favorece la cicatrización antes de la brotación.
La vendimia
Tiene lugar con la primera luna llena de otoño, respetando los ritmos naturales de maduración de la uva.
Además, gracias a nuestra ubicación, con 2.100 horas de luz al año y aireación constante, nuestras uvas maduran lentamente, conservando su frescura y expresando al máximo los sabores primarios.
Vinos de Fompedraza: tradición, naturaleza y carácter
El equilibrio entre clima, suelo y sostenibilidad nos permite ofrecer vinos únicos en la Ribera del Duero, donde cada botella refleja la esencia de nuestra tierra.